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R E Y D E A M O R . . .
N I H I L O B S T A T :
CAR`,IELO ARI3IOL, SS. CC.
REI\IPRIIII POTEST:
GER\I:1N LORENTE ESPARZA, SS. CC.,
Sup. Provincial.
NIHIL OBSTAT: .ABILIO RUIZ VALDIVIELSO,
Censor.
IIIPRIMI POTEST : Matriti, die 31 Mail 1960
lr.a
Jos); OB. AUX.,
Vicario General.
Madrid, 27 de mayo de 196o. ES P R O P I E D A D
COPYRIGHT I950 BY 1'IATEO CRAWLEY-BOEVEY.
MADI2ID (ESPAÑA)
Depósito Legal, M. 7246. - 1960
N.° R;tro. 3204. - 6o
ALDUS, S. A. - ARTES GRÁFICAS - CASSELLÓ, I20 - MADRID - 6
El Rvdo. P. Mateo Crawley-Boevey, religioso de la
Congregación de los Sagrados Corazones, Fundador
de la Entronización del Sagrado Corazón de Jesús,
de la Adoración Nocturna en el Hogar y Apóstol in-
fatigable de esta devoción salvadora.
J E S Ú S ,
R E Y A M O R . . .
DE
POR EL
R. P. MATEO CRAWLE Y-B OEVE Y
SS. CC.
13.a EDICIÓN, CORREGIDA Y AUMENTADA
SECRETARIADO NACIONAL
DE LA
ENTRONIZACIÓN DEL CORAZÓN DE JESÚS
PADRE DAMIÁN, 2
MADRID (16)
1 9 6 0
EL R. P. MATEO CRAWLEY-BOEVEY Y MURGA
Natural de Arequipa (Perú)
Autor de los preciosos libros la HORA SANTA y JESÚS, REY DE
AMOR, tan sencillos en su forma, como conmovedores en su fondo, es
tambi6n el fundador de la ENTRONIZACIÓN DEL SAGRADO
CORAZÓN DE JESÚS EN LOS HOGARES y su complemento la
ADORACIÓN NOCTURNA EN EL HOGAR. De estos dos medios se
sirvió para predicar la devoción al Corazón de Jesús durante toda su vida,
tal como se lo prometió al Señor en Paray-le-Monial el año 1907. En esta
santa empresa le alentaron insistentemente San Pío X, Benedicto XV, Pío XI
y Pío XII. A pesar de sus achaques, recorrió todo el mundo, constituyéndose
al fin en Misionero de misioneros, por orden expresa de Pío XI. El bien que
hizo a las almas fué in-menso. Al plebiscito mundial acerca de la REALEZA
DE JESÚS, propugnado por el Padre Mateo, se debe la institución de la
fiesta de CRISTO REY, y a su propaganda por toda España en pro del
monumento en el Cerro de los Angeles, la solemne Entronización del
Corazón de Jesús, allí mismo presidida, por el rey Alfonso XIII, el 30 de
mayo de 1919. Así fué trabajando, siempre con gran fervor y entusiasmo,
por el Rey de Amor, recorriendo inmensas distancias, hasta que . cayó
gravemente enfermo en Canadá, donde quedó hospitalizado unos diez
años. Al fin, en 1956, algo repuesto, pudo trasladarse a Valparaíso, su
ciudad de adopción. Allí, en 1898, habla ingresado en la Congregación de
los Sagrados Corazones, y allí también había cantado su primera Misa. Dios
le llamó para darle el premio merecido por sus trabajos en favor del
Corazón de Jesús, cuando se hallaba ocupado en redactar sus Memorias.
Sucedió esto el 4 de mayo de 1960. Todo sea para mayor gloria de los
Sagrados Corazones y el triunfo definitivo de Cristo Rey en el mundo
entero.
Con las debidas licencias.
CARTA DE SU SANTIDAD EL PAPA AL PADRE MATEO
CRAWLEY, SS. CC., EN SUS BODAS DE ORO
SACERDOTALES.
A nuestro querido Hijo Mateo Crawley-Boevey,
sacerdote de la Congregación de los Sagrados Co-
razones de Jesús y María.
Pío XII, Papa.
Querido Hijo: salud y bendición apostólica.
Próximo ya a expirar el quincuagésimo año, aniversario de aquel otro en
que, investido de la dignidad sacerdotal, ofreciste por primera vez el Santo
Sacrificio, no queremos que te veas privado de las felicitaciones y votos de
nuestro paternal corazón; tanto rnds, cuanto que ha llegado a nuestro
conocimiento que te encuentras en la actualidad recluido en un hospital, no
ya debido a la edad provecta, sino por razón de muy graves enfermedades,
viéndote, por consiguiente, imposibilitado para seguir trabajando con aquella
abnegación y aquel entusiasmo que te eran habituates en la obra
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de la Consagración de las familias católicas al dulcísimo Corazón de Jesús.
Con todo, lo que no puedes hacer mediante la labor apostólica, o por las
predicaciones y viajes apostólicos, puedes suplirlo, seguramente, con
ardientes preces dirigidas a Dios nuestro Señor, o con las angustias y
padecimientos aceptados resignadamente y en espíritu de reparación.
Que fe comportes así, en esta forma, no dudamos un punto; pero at desear
consolarte en la presente enfermedad, queremos formular, al mismo tiempo,
ardientes votos por que en breve recobres tus fuerzas y así puedas, de nuevo,
entregarte con ardor a esa laudable empresa, haciendo que tome mayor
incremento cada día.
Del mismo modo que para nuestros predecesores, para Nos este asunto
responde a nuestros mds caros, deseos. Sí, ardientemente anhelamos que la
caridad de Jesucristo, surgiendo de su Divino Corazón, vuelva otra vez a
posesionarse de la vida privada de los hombres y de la pública de las
naciones, pues solamente en esta forma se podrá llegar en breve a remediar a
tantos afligidos y desgraciados, a reanimar a tantos débiles e inseguros, a
exhortar con eficacia a tantos des-cuidados e indolentes, a excitar, en fin,
u
con ardor, a todos los hombres a que practiquen esa virtud cristiana que dotó
a la primitiva Iglesia de su más excelsa gloria, cual es la santidad y la del
martirio.
Que el Divino Redentor vuelva otra vez a reinar en la sociedad civil y en
el hogar doméstico, mediante su ley y su divino amor, y entonces,
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sin duda alguna, serán extirpados aquellos vicios que vienen a ser como las
fuentes de la infelicidad y miseria de los hombres. Entonces, también, las
discordias desaparecerán; la justicia —pero la que en realidad es verdadera
justicia— consolidará los cimientos de la sociedad humana, y la libertad
auténtica, aquella que nos adquirió Jesucristo (Gal. IV, 31), hará honrosa
la dignidad de sus individuos y los convertirá en hermanos.
hay, empero, una cosa que Nos deseamos de una manera especial —y
que viene a ser, por otra parte, el fin primordial de la obra que tú, desde
hace ya tanto tiempo, y con tanta diligencia, vienes propagando—, es que
u
las familias cristianas se consagren al Corazón de Jesús, «y eso en tal
forma, que su imagen al ser expuesta en el lugar más honroso de la casa,
como en un trono, Jesucristo Nuestro Señor reine de modo visible en los
hogares católicos». (Benedicto XV. Carta Libenter tuas, del 27 de abril de
1915. A. A. S., vol. VII, pág. 203.)
Ahora bien: esta consagración no es, de ningún modo, una ceremonia
vana y vacía de sentido; antes bien, impone a todos en general, y a cada
uno en particular, la obligación de con formar su vida con los preceptos
cristianos; que amen con amor ferviente a Jesús en la Sagrada Eucaristía;
que se acerquen, lo más frecuentemente que les sea posible, al celestial
Banquete, y que traten, ya sirviéndose de las obras de una santa penitencia,
ya mediante súplicas dirigidas a Dios, de trabajar en pro, ln.o tan sólo de su
propia salvación, sino también dula de los demás.
Éstos son, querido hijo, nuestros votos y anhelos que Nos complacemos
en comunicarte, a ti, que vas a celebrar el quincuagésimo aniversario de tu
sacerdocio y cuya eficacia encomendamos a la bondad y misericordia
divinas.
Mientras tanto, como prueba de nuestra paternal benevolencia, y en
prenda de las gracias de lo Alto, os damos, de todo corazón, en el Señor, la
bendición apostólica.
Dado en Roma, cerca de San Pedro, el 11 de julio de 1948, año décimo
de Nuestro Pontificado.
Pío XII, PAPA.
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Description:Al reverendo Padre Mateo Crawley, Sacerdote de la Congregación de los Sagrados tanto el bronce ha enmohecido y los artistas convocados son.